Me resulta una palabra interesante. Cuando te encuentras a mitad de un salón con los ojos puestos en la nada, y de pronto te das cuenta que los ojos de aquella persona recorren todo el sitio hasta encontrarte, y no apartas la mirada, y él tampoco lo hace. Cierras lentamente los ojos y diriges tu mirada hacia otro lugar. No pretender resultar infantil, más bien despreocupa y un tanto desinteresada. Has llegado a un punto donde te ha visto y te reconoce con facilidad.

Cuando encuentras que has gustado, que te ve a los ojos con la pasión fundiendo cada uno de los centro estáticos y fríos de su interior. Cuando su mano se desliza por la espalda y llega a tu cintura, cuando sabes que lo peor que puedes hacer es dejarte guiar por tus instintos.Si llegas a realizarlo tu sola te quemarás las alas.
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