lunes, junio 28, 2010

UN BESO...



He pensado mucho en esa noche... 25 de Junio de madrugada... noche de buhos...
Noche de olvidar y tratar de encontrarlo nuevamente... esperar una mirada, un gesto, una frase, un reclamo de lo suyo, de lo que yo pensé que era suyo.

Un niño, 20 años, tecnicamente no era un niño, era un escuincle, si un chamaco borracho que cree que yo tambien soy una mocosa. Me pregunta mi edad y yo se la digo, mentalmente hace calculos y me dice que paresco más joven, supongo que el exceso de energía me hace parecer más jovén, las ganas por cansar mi mente y dejar de recordar y pensar cansando mi cuerpo ayudan a que mi edad se vea disminuida cuando ese chico fija su mirada en mí. O tal vez sólo sea el alcohol que está en su sistema lo que logra envalentonarlo para hablarme.

-Bailamos. Su pregunta que más parece un afirmación. Acepto, total que no pierdo nada y mi hiperglicemia por tanto refresco consumido y el dolor en el que nado me da para bailar toda la noche.
Comienza con un ritmo entre zumba y reggeton, que lo orilla o lo anima a pegar su cuerpo al mío, siento que me asfixia, lo alejo... me da una vuelta y me rodea la espalda con sus brazos, me respira en el cuello... Cae el primer recuerdo... los brazos del niño no son los brazos de él... Lo alejo y lo mantengo a una distancia prudente de mí, se acerca a mi boca y me pregunta de que tengo miedo.
- De ti te aseguro que no. Y es verdad me tengo más miedo a mí, caer victima de mis propios demonios y terminar arrepintiendome de las cosas... Intenta una y otra vez pegar su cuerpo al mío, acariciarme los brazos y las caderas... no permito que llegue más lejos, porque mi cuerpo aun recuerda las caricias de Leon, se siente en carne viva tratar de despegar los tatuajes de sus manos en mi piel.

- Solo un beso y vemos que es lo que pasa. Le hago gestos a Oswaldo, miro a Andry...quiero que se vaya, pero también quiero que siga insistiendo, sentimientos encontrados que no puedo manejar, me dice que soy linda, le agradesco el cumplido. Me dice que no sabe bailar y que lo está intentando por mí, a mi parecer no baila porque el alcohol le ha adormecido los sentidos y degradado los reflejos... me rió, me causa gracia el hecho de que tan pequeño esfuerzo crea que será recompenzado con algo tan especial e intimo como un beso.

Andry entiende y me dice que vayamos al baño, le saco los manos de mi rostro y le digo que tengo que ausentarme, me sujeta de la nuca con una fuerza que me enfada y acerca su boca a mis labios, pienso unos segundos, yo no he besado a nadie aparte de Leon desde hace más de ocho meses, él si, que diferencia habria ahora no somos nada, busco en mi interior, relleno mi osadía y quiero besarlo, quiero vengar con mis labios su infidelidad, sé que puedo, él se enteraría en menos de 5 minutos, la facultad en pleno se encuentra ahí...

Pero recuerdo, y veo sus ojos, miro su boca, siento su olor y el sabor de su aliento. Me aleje de León pero aún lo amo, no estoy siendo fiel a una persona, le soy fiel a un sentimiento. Yo lo amo aún. No quiero hacerle daño, no quiero que sienta lo que yo sentí ese 28 de abril, ese 18 de Junio...Me detengo, meto los brazos a modo de palanca, lo aparto de mí de un empujón...
-He dicho que no. Esa es mi ultima frase antes de irme con Andry en dirección a los baños. Entramos, nos miramos, ninguna tiene nada que hacer en el sanitario, afuera se escucha a la Arrolladora entonando... "Pero ya es muy tarde el mal ya está hecho..." salgo inmediatamente del baño, comienzo a cantar con el corazón en la boca, quiero llorar, ya no puedo, es de esas penas que el llorar ya no alcanza para nada...
Se termina y por unas tres horas más soy capaz de olvidar todo, regreso con Oswaldo y el niño se ha ido, menos mal, pienso. Me muevo al compás de otra canción y otra y otra... trato de olvidar...

No lo recuerdo hasta bien entrado el día...


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